Jueves 26 de enero de 2024, Río Cisnes Hoy fue un buen día, pasaron varias cosas interesantes. La última fue que rompimos un límite mental, cuando la cabeza dice “no puedo más, no puedo seguir”. Habíamos parado a comer y después hicimos unos pocos kilómetros y vimos unas lanchas chilotas en construcción bajo un cobertizo y un cartel que invitaba: Museo de la lancha chilota. Ahí lo conocimos a Guillermo Gallardo, carpintero de ribera, manteniendo vivo el fueguito de esas hermosas embarcaciones, de cuando estas aguas se navegaban a vela y a remo. Después de unos pocos kilómetros más, paramos en un pueblo grande para aprovisionarnos de alimentos y agua para el camino. Y así las cosas retomamos la ruta medio tarde y con el cuerpo ya frío. Se sabe que retomar la ruta con el cuerpo frío, después una parada de varias horas o de haber comido bien, es la parte más difícil de la jornada del cicloviajero. Mucho más difícil que arrancar a la mañana, cuando el cuerpo está dispuesto y el c...
Entradas
Mostrando las entradas de enero, 2024
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Rigoberto, los milicos y la tristeza Nos encontramos a Rigoberto explorando las callecitas de un caserío de pescadores, el algún punto de una ruta de ripio que se dirige a la ciudad de Hornopirén, en el sur de Chile. Rigoberto es un hombre grande, de cuerpo y de edad, que está sentado a la sombra de unos arbustos trabajando con unos retazos de redes y unas piedras redondeadas. Lo saludamos y nos acercamos. Su saludo es amable, los ojos limpios y, tras sus bigotes de morsa aparece una sonrisa. Le contamos que la ruta se nos hizo difícil hoy y que estamos buscando un lugar para tirar la carpa y pasar la noche. Mira el campito en el que está trabajando y nos dice que eso no es suyo, que es de unos de la ciudad que ahora andan por Estados Unidos. Pero que si vamos a pasar la noche que nos invita, que estemos tranquilos que aquí es seguro. Agradecemos y aceptamos enseguida, Rigoberto es de buena madera, se intuye. Sin bajarnos de las bicicletas empezamos a conversar. Nos cuenta qu...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
26 de enero de 2024 Hoy fue un día particular. En este momento escribo sentado en una mesa, lo cual es toda una novedad. No estoy sentado en el suelo, en una roca o dentro de la carpa. Estoy en quincho de madera, son casi las diez de la noche, llueve sobre un bosque tupido, típico de la selva valdiviana, sobre la carretera austral, a unos treinta y pico de kilómetros al norte de la ciudad de Chaitén. Es un buen lugar éste, acabamos de cenar una sopa de arroz con pan de masa madre y café de algarroba con alfajorcitos de maicena y almendras con chocolate de postre. Hay momentos en que uno está empujando la bicicleta en un camino de ripio cuesta arriba, en el que el cuerpo no da más y la cabeza se pregunta si se llegará a algún lugar en el que acampar y comer. Hay momentos en que se pierde toda confianza y uno sigue tirando por una especie de automatismo. O quizás es una inteligencia del cuerpo, que usualmente sabe más que la cabeza, vaya uno a saber. Hoy arrancamos el día en ...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
21 de enero de 2024 Hoy escribo en la costa del lago Llanquihue. Un lago con ínfulas de mar, de fondo suenan las olas romper contra la playa de canto rodado y arena negra gruesa. Es domingo, estamos en una especie de camping libre, creemos que de alguna universidad. Nos metimos y otros acampantes nos dijeron que podíamos acampar, que era gratis, así que nos instalamos en un sector alejado y tranquilo y, por las dudas, no levantamos mucho la perdiz. EL sol se está poniendo tras el lago. El sol se hunde en el pacífico. Hoy nos observó todo el día el volcán Osorno. Impávido, majestuoso, indiferente a nuestra presencia. Pedaleando a su vista, con rumbo a su masa colosal, confirmaba y me alegraba en el pensamiento de qué poca cosas que somos, qué efímeros, frente a su presencia. Hoy la ruta el camino fue amable, tuvimos un comienzo con mucho viento en contra. Por momentos avanzábamos, con esfuerzo, a la velocidad a la que una persona camina. Hubieron algunas subidas y baj...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
20 de enero de 2024 ¿Cómo se escribe la belleza del camino cuando es tanta que no entra en el cuerpo? ¿Cómo escribir el deslizamiento de la bicicleta en una ruta suave que se percibe con las manos, con los pies, con el cuerpo todo? ¿Cómo escribir la extrañeza de estar en un nuevo territorio, expectante, aprendices, tanteando la vida hasta, de pronto, encontrar árboles con cerezas a punto? ¿Cómo se escribe el sabor de la cereza recién cosechada cuando uno viene con hambre y cansancio de subir cuestas con una bicicleta súper cargada? ¿Cómo escribir el sentimiento que se expande por el cuerpo cuando, con la última luz, nos guardamos dentro de la carpa en un paraje desconocido, junto a un río que canta, con cierta incertidumbre y al mismo tiempo confianza? ¿Cómo escribir esas cosas, esos movimientos del cuerpo? Venimos adaptándonos a un ritmo de viaje largo. Cruzamos los andes por el paso Cardenal Samoré. EL camino es precioso. La ruta está un poco cargada para nuestro g...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
19 de enero de 2024 Escribo sentado en un suelo pedregoso, como respaldo tengo una piedra redondeada. Son las ocho y media de la tarde y el sol se empieza a ocultar tras unos árboles. Las cenizas de lo que fue el fuego en el que calentamos agua para unos mates y cocinamos unos pancitos aún humea. Se escucha el murmullo constante de un río de montaña. Estamos en una pampita que balconea al río, a unos 50 metros de un puente por el que cruza la ruta. Escribo este panorama idílico mientras escucho un auto que se acerca. Levanto la vista y veo una cara conocida: es Guille, un amigo, compañero de varias andanzas en el río. ¿Cuántas posiblidades hay de encontrarnos en un paraje remoto cercanos a la frontera de Chile? ¿Es una casualidad? ¿intervienen otras fuerzas? Quizás llamar casualidad o causalidad a las cosas, al entramado de fuerzas y sucesos que componen lo que pasa, sea un simplismo, otro código binario. Sorpresa, abrazos y charla. Estábamos un poco suspicaces con pasar la n...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
18 de enero de 2023, Paso Cardenal Samoré Escribo sentado dentro de la carpa. Estamos acampando junto a una laguna, en un bosque de árboles añosos. La gente que había venido a la laguna ya se fue. Quedamos nosotros y un cisne de cuello negro, y al menos un pato, y pájaros que se dejan escuchar y algunos otros bichos que, por su sonido, no reconocemos. De fondo, a lo lejos se escucha un motor, suponemos que un grupo electrógeno. De vez en cuando el ruido de algún vehículo que pasa por la ruta. Empezamos a viajar hace dos o tres días. Tan poco tiempo. Y sin embargo ya estamos entrando en un ritmo de viaje, de vida de viaje. Viajar así, sin tiempo, sin fecha de vuelta, sin mucho destino, más que una dirección un poco vaga –vamos a Ushuaia por Chile, después vamos a recorrer la ruta 40 hacia el norte, si no nos subimos a un velero en el sur, implica inventarnos un modo de viajar, o sea, un modo de vivir. Ayer, mientras pedaleaba iba pensando cosas. Debería poder escr...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Estos textos son una suerte de bitácora de viaje escritas en los ratos de descanso de pedaleo, generalmente por la tarde o por la noche temprano, sentado en cuclillas en el suelo, o sobre una roca y ocasionalmente en una silla. Están escritas de un tirón y no tienen correcciones. No sabemos cuál es el género de estos textos pero confiamos en que van a ir encontrando su forma en el camino. Quizás tengan algo de crónicas, quizás sea poner en palabra escrita lo que vamos pensando o conversando en alguna ruta perdida mientras pedaleamos, quizás sean alfileres con los que ir zurciendo el camino que vamos haciendo en este viaje. Además de crónicas quizás haya semblanzas de personas, paisajes y culturas que vamos encontrando, preguntas que nos vamos formulando, gérmenes de ideas que nos bullen en la cabeza, descripciones de prácticas que nos resulten interesantes. Algunas están fechadas y otras no. Usualmente nos conectamos a internet muy de vez en vez, así que las fechas reales serán...